Fedón
Fedón —Pero —dijo entonces Simmias—, yo encuentro alguna razón en lo que dice Cebes. En efecto, ¿qué pretenden los sabios al huir de dueños mucho mejores que ellos, y al privarse voluntariamente de su auxilio? A ti es a quien dirige este razonamiento Cebes, y te echa en cara que te separas de nosotros voluntariamente, y que abandonas a los dioses que, según tú mismo parecer, son tan buenos amos.
—Tenéis razón —dijo Sócrates—; y veo que ya queréis obligarme a que me defienda aquà como me he defendido en el tribunal.
—Asà es —dijo Simmias.