La República
La República IX
¿Quién es el hombre tiránico, cuya alma muestra los vicios del gobierno tiránico? Es aquel que, después de haber perdido todo sentimiento de pudor, se ha puesto, por decirlo asÃ, a la cabeza de sus deseos más crueles, más insociables, más desenfrenados, y cuyos esfuerzos todos sólo tienden a la intemperancia y a la satisfacción de la carne. El artificio, el fraude, la violencia, todos los medios le parecen bien para llegar al fin que se propone. No retrocederá, aunque tenga que emplear el robo y la rapiña en daño hasta desús mismos parientes. Sise resisten, no parará hasta tratarles como los tiranos tratan a su patria; ¡ tan fuera de sà y tan ebrio le ha hecho el vergonzoso amor propio que le domina 1 Cuando haya disipado los bienes de sus parientes, recurrirá al robo y al asesinato, y se arrojará sin escrúpulo en los últimos extremos, para satisfacer este amor sensual, verdadero tirano de su alma. Sin amistad, sin fe, sin justicia, será el verdadero tipo del perfecto malvado. Él será el hombre más a propósito para convertirse en tirano de su patria, después de haberlo sido de sà propio, y será tanto más perverso, cuánto más tiempo haya vivido en el ejercicio de la tiranÃa de sà mismo.