La República
La República —No lo creo.
—Porque si estuviera realmente versado en el conocimiento de lo que imita, creo que querrÃa más dedicarse a producir por sÃ, que no imitar lo que hacen los otros; que harÃa un esfuerzo en distinguirse, dejando para la posteridad, como otros tantos monumentos, numerosos trabajos y preciosas obras; en una palabra, que preferirÃa merecer elogios de los demás a tener que tributarlos él a éstos.
—Lo creo asà —dijo—, porque son muy diferentes la honra y la utilidad de cada uno de esos ejercicios.