La República
La República —Es decir, ¿cuando no quiera hacer ningún uso de mi dinero, sino dejarlo ocioso?
—SÃ, verdaderamente.
—De esa manera la justicia me será útil cuando mi dinero no me sirva para nada.
—Al parecer.
—Luego la justicia me servirá cuando sea preciso conservar una podadera en común o particularmente; pero si quiero servirme de ella, me dirigiré al viñador.
—En buena hora.
—Asimismo, me dirás que si quiero guardar un broquel o una lira, la justicia me será buena para esto; pero que si quiero servirme de estos instrumentos, deberé cultivar la música o el arte militar.
—Forzosamente.
—Y, en general, trátese de la cosa que se quiera, la justicia me será inútil siempre que quiera servirme de esa cosa, y útil cuando no me sirva de ella.
—Quizá.
VIII.—Pero querido mÃo, la justicia no es de gran importancia si sólo es útil para las cosas de que no hacemos uso. Atiende a lo que te voy a decir. El que es el más diestro para dirigir golpes, sea en la guerra, sea en la lucha, ¿no lo es también para librarse de los que le dirijan?
—SÃ.