Las leyes
Las leyes ATENIENSE. —Es indispensable, a mi parecer, examinar ahora, si la única ventaja que se saca del uso ordenado de los banquetes, es la de ver en claro los diferentes caracteres de las personas, o si aún se puede sacar alguna otra de consideración. ¿Qué pensáis de esto? Yo sostengo, que esta otra ventaja se encuentra en ellos, como ya lo he indicado; pero ¿por qué razón y cómo se encuentra? Esto necesita de explicación; y asà redoblemos nuestra atención para no incurrir en error.
CLINIAS. —Habla.
ATENIENSE. —Deseo traeros antes a la memoria la definición que hemos dado de una buena educación, porque sospecho que ésta es la consecuencia de los banquetes convenientemente ordenados.
CLINIAS. —Eso es mucho decir.