Las leyes
Las leyes ATENIENSE. —Pues bien; es oportuno ahora que examinemos, yo hablando y vosotros escuchando, el mayor o menor cuidado que debe tener cada cual de su alma, de su cuerpo y de los bienes de fortuna; y de esta manera llegaremos, en cuanto de nosotros depende, a la verdadera educación. Tal es el campo que se abre desde este momento a nuestra conversación.
CLINIAS. —Muy bien.