Menón
Menón SÓCRATES. —Gran fortuna es la mÃa, Menón; porque, cuando solo voy en busca de una sola virtud; me encuentro con todo un enjambre de ellas. Pero sirviéndome de esta imagen, tomada de los enjambres, si habiéndote preguntado cuál es la naturaleza de la abeja, y habiéndome respondido tú, que hay muchas abejas y de muchas especies; qué me hubieras contestado si entonces te hubiera yo dicho: ¿es a causa de su calidad de abejas por lo que dices que existen en gran número, que son de muchas especies y diferentes entre sÃ? ¿O no difieren en nada como abejas, y sà en razón de otros conceptos, por ejemplo, de la belleza, de la magnitud o de otras cualidades semejantes? Dime, ¿cuál hubiera sido tu respuesta a esta pregunta?
MENÓN. —DirÃa que las abejas, como abejas, no difieren unas de otras.
SÓCRATES. —Y si yo hubiera replicado: Menón, dime, te lo suplico; en qué consiste que las abejas no se diferencian entre sà y son todas una misma cosa; ¿podrÃas satisfacerme?
MENÓN. —Sin duda.