Menón
Menón MENÓN. —Lo confieso.
SÓCRATES. —Sin embargo, no es tan buena, hijo de Alexidemo, a lo que yo creo; la otra vale más. Lo mismo juzgarÃas tú, si, como ayer decÃas, no te vieses obligado a partir antes de los misterios, y pudieses permanecer y hacerte iniciar en ellos.
MENÓN. —Con gusto permanecerÃa, Sócrates, si consintieses en referirme muchas cosas de esas.
SÓCRATES. —En cuanto dependa de la buena voluntad, nada omitiré tanto por ti, como por mÃ. Pero me temo que no voy a ser capaz de decirte cosas semejantes. Procura ahora cumplir tu promesa, y decirme lo que es la virtud en general. Cesa de hacer muchas cosas de una sola, como se dice generalmente para burlarse de los habladores; y dejando la virtud entera e Ãntegra, explÃcame en qué consiste. Ya te he dado modelos para que te sirvan de guÃa.
MENÓN. —Me parece, Sócrates, que la virtud consiste, como dice el poeta, en complacerse con las cosas bellas y poder adquirirlas. AsÃ, yo llamo virtud la disposición de un hombre, que desea las cosas bellas y puede procurarse su goce.
SÓCRATES. —Desear las cosas bellas, ¿es en tu concepto desear las cosas buenas?
MENÓN. —Sin duda.