Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Y aconteció que en tiempos de Mongu Khan, señor de los tártaros, le fue referido que la gente de Camul permitía a sus mujeres cometer adulterio con los forasteros. Y Mongu les prohibió, so gran pena, de no albergar más a extranjeros en su casa. Cuando esto oyeron los de la población se indignaron. Reuniéronse todos en consejo y decidieron lo siguiente: llevar a Mongu un gran presente, pidiéndole que les dejara usar de sus mujeres como bien les parecía, según la costumbre de sus antepasados, que les mandaban dejar a los extranjeros disfrutar de sus mujeres y de sus bienes. Que los ídolos veían este proceder con complacencia y con eso se multiplicaban sus haberes en vez de menguar. Cuando Mongu Khan oyó estas razones, dijo: «Puesto que queréis vuestra vergüenza y vituperio, tenedlos». Y consintió que hicieran su voluntad y mantuvieran sus costumbres, como lo hacen hasta nuestros días.
Dejemos Camul y vamos hacia tramontana, a una provincia perteneciente al Gran Khan.