Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Los habitantes se llaman Mecrit y son salvajes. Viven del pastoreo y de la caza. Cabalgan ciervos. Las costumbres son las de los tártaros. Son vasallos del Gran Khan. Desconocen el trigo y el vino. En verano se nutren de venado y pájaros, pero en invierno carecen de todo, por el frÃo intenso. Y cuando se cabalgan cuarenta jornadas se llega al Océano. AllÃ, en las montañas, anidan los halcones marinos, pues no hay ni mujeres ni hombres ni bestias ni pájaros, a excepción del llamado «Bargherlac», que es alimento de los halcones. Es del tamaño de la perdiz; sus patas, como las de los loros; la cola, como la de la golondrina, y vuelan muy bien, y cuando el Gran Khan desea tener halcones peregrinos los reclama a esa comarca, pues nacen en una isla que hay en el mar, asà como los gerifaltes. Esta comarca está situada tan a Septentrión, que la estrella del Norte queda un poco atrás hacia el MediodÃa. Los gerifaltes nacen en esta ciudad en tanta abundancia, que el Gran Khan tiene cuantos quiere. AsÃ, que los cristianos que los traen de sus tierras no los llevan al Gran Khan, sino a Argón, señor de Levante.
Ya os hemos referido todo lo concerniente a la provincia de Septentrión hasta el Océano. Volveremos atrás hasta el Gran Khan, en una provincia llamada Campiciú.