Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Una vez que las dos partes contrarias se hallaron frente a frente, se procedió al ataque; entonces oyóse sonar los clarines, tañer instrumentos de toda clase y cantar en alta voz. Porque las costumbres de los tártaros predican que cuando están listos en orden de batalla, no entran en él hasta que los capitanes no suenan las nácaras; luego tocan sus atabales, hacen música de chirimías, de arpas y de laúdes, cantan cantos guerreros. Por eso los cantos y sonidos se hacían oír de una parte y de otra. De pronto empezaron a tocar las nácaras del Gran Khan. Y cuando éstas sonaron se entabló la lucha, con arcos, espadas, mazas y juego de lanzas, y los hombres de a pie tenían ballestas, ristres y otras armas, en cantidad. Comenzaron la lucha, cruel y sangrienta; llovían flechas por doquier. Los gritos y ayes lastimeros hendían el aire. Los caballeros y sus cabalgaduras caían muertos a granel. Y los gritos y alaridos eran tan grandes, que no se hubiera oído al dios tonante. Y como Nayan era cristiano bautizado, su señera llevaba bordada la cruz de Cristo.