Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo De cómo el Preste Juan hizo apresar al rey Dor
˜
Cuando esto oyó entró en gran aflicción: «¡Tened piedad de mÃ! ¿Cómo es posible que habiéndoos colmado de honores en mi palacio queráis librarme en manos de mi enemigo? ¡Si esto hacéis, seréis unos villanos y malandrines!». Éstos dijeron que asà debÃa ser. Y le llevaron ante el Preste Juan. Y al verle el Preste Juan, gozábase en su venganza. Mandó que le encerraran en un calabozo y que le guardaran las fieras, para significarle su desprecio y que le consideraba tan vil como a ellas. Asà le tuvo dos años, y al cabo de ellos le hizo venir a su presencia y le dijo: «Ya ves que no eres de talla como para hacerme la guerra y no puedes medirte conmigo». Asà lo reconoció humildemente el rey Dor. Entonces el Preste Juan, al verle tan bueno y mansito, le dio ricos caballos y arneses, le vistió de brocado de oro y, haciéndole acompañar por brillante escolta, le devolvió a su reinado, y desde ese tiempo fue su amigo y aliado.
