Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo El puente, enteramente de piedra, tiene ocho pasos de ancho y una media milla de largo; en su pretil hay columnas de mármol, que sostienen el techo del puente, pues es cubierto, y el techo, de madera, está pintado de mil colores y adornos; en el interior, a lo largo, hay pabellones ocupados por mercaderes y artesanos. Estos pabellones se desarman por la noche y se arman de dÃa con vigas dispuestas para ello, y los hombres que mercan en él pechan al gran señor por lo que venden, que le rinde bien 1000 bizancios de oro. Los indÃgenas son idólatras.
De esta ciudad se cabalgan cinco jornadas por llanos y valles no perdiendo nunca la traza de castillos y villas. Los hombres se dedican a cultivar la tierra. Son también industriales, porque trabajan los más bellos cendales y otros paños. Hay fieras en cantidad, leones y leopardos.
De aquà a cinco jornadas se llega a una provincia desierta, llamada TÃbet.