Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Van a beber al río, a los lagos y a las fuentes. Es tan gorda esta serpiente, que cuando viene arrastrándose por la arena, para comer o beber en la noche, marca un surco en los arenales como si hubiera pasado una barrica llena de vino. Y los cazadores que las cogen ponen trampas allá donde ven sus huellas. Clavan en el suelo un palo de madera muy fuerte y gordo, en el cual hay clavado un cuchillo de acero a modo de navaja o un hierro de pica; todo esto lo cubren de arena para que la culebra no lo vea. Y de éstos ponen varios. Cuando llega el pitón y se engancha en el hierro pega tan terribles golpes, que el acero le entra en el pecho y le desgarra hasta el vientre, de manera que muere en seguida.
Una vez apresada, le quitan la hiel del vientre y la venden muy cara, pues sabed que de ella componen una gran medicina. Si un hombre ha sido mordido por un perro rabioso, le dan de beber de esta poción por valor de un pequeño dinero, y con esto basta para salvarle. Cuando una mujer tiene un parto difícil y grita muy fuerte, le dan un poco de esta hiel y en seguida sale de cuidado. La tercera virtud de esta hiel es que si se aplica en una llaga en dos días está cicatrizada. Y por eso este remedio tiene gran precio en esta provincia. También la carne de la serpiente es muy apreciada; se vende muy cara y la comen con fruición, encontrándola exquisita.