Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo El gran Khan conquistó esta provincia, y veréis de qué suerte. En la corte del gran señor había una cantidad de juglares y bufones, y el Gran Khan les mandó que conquistaran la provincia de Mien; les proveyó de capitanes y fuerzas. Los juglares se pusieron en camino, pusieron cerco a la provincia de Mien y la conquistaron. Cuando llegaron a la ciudad de las dos torres se quedaron maravillados de su belleza, llevándole al Gran Khan noticias de su valor y hermosura y que si quería las desharían para mandarle el oro y la plata; pero el Gran Khan, que sabía que ese rey las mandó construir en honor a su alma y para que quedaran en recuerdo después de su muerte, dijo que se cuidaran muy bien de tocarlas y menos de deshacerlas, pues deseaba quedaran como las había mandado construir el rey difunto. (Y no es extraño, porque los tártaros respetan las disposiciones de sus muertos y se guardan de tocar a sus cosas). En esta provincia tienen elefantes y bueyes salvajes, grandes y hermosos; ciervos, gamuzas, cabritos y toda clase de animales en gran abundancia.
Ya que os he contado de la provincia de Mien, la dejaremos y os contaré de una provincia llamada Bangala.