Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Y enterado Baian, el señor del gran ejército, de que sus hombres habían sido diezmados tan miserablemente, mandó a otro puñado de hombres, que tomaron a saco la ciudad y pasaron por las armas a todos sus habitantes. Y de esta manera, como habéis oído, murieron tantos en esta ciudad.
La dejaremos y os contaremos de una ciudad llamada Sugiu.