Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Dejemos este horror y hablemos de otras cosas. Andando otras tres jornadas sobre las seis antedichas, se llega a la ciudad de Quenlinfu, que es una grande y noble ciudad, sometida al poder del Gran Khan. Esta ciudad tiene tres magnÃficos puentes, largos una milla y ancho nueve pasos, todos de piedra con una columnata de mármol en el pretil. Son tan espléndidos, que valen un tesoro. También aquà se dedican al comercio y a las artes. Tienen telares de seda. Recogen el jengibre y la galanga. Las mujeres son muy bellas. Hay algo curioso que mencionar además. Tienen gallinas que no tienen plumas, pero sà una piel como la del gato y muy negra. Ponen huevos como los de nuestra tierra; su carne es muy sabrosa. Como ya no hay nada que observar, iremos más adelante.
Durante tres jornadas, a más de las seis que ya he dicho, se marcha por un paisaje encantador, con muchos castillos, villas y ciudades, abundancia de mercaderÃas, caza, feroces leones que persiguen a los viajeros. En la última jornada y a 15 millas se encuentra una ciudad llamada Unquen, en donde se fabrica mucha azúcar. De aquà se surte el Gran Khan y se llevan todo el que consumen en la corte, en tan gran cantidad que esto por sà solo es un tesoro. No hay nada más digno de contarse, y pasemos más adelante.
A 15 millas de la ciudad de Unquen encontramos la muy noble ciudad de Fugiu, y os contaremos de ella lo que sabemos.