Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Y el Gran Khan recibe de esta ciudad un tributo enorme, porque cada nave que llega de la India paga sobre todas las mercaderÃas el 10 por 100, asà de las piedras preciosas como de lo demás. Estas naves pagan como flete por mercaderÃa y seda el 30 por 100, y por la pimienta el 44 por 100. Por la madera de áloe y por el sándalo y otras maderas aromáticas, el 40 por 100. De suerte que entre el flete y el tributo y la alcabala el mercader paga la mitad de la ganancia de lo que trae. Asà que para el Gran Khan es esta ciudad un tesoro.
Son idólatras. La tierra es muy fecunda y tienen toda clase de frutas. En esta provincia hay una ciudad llamada Tiungiu, en donde hacen los platos de porcelana grandes y pequeños y los más bellos que verse puedan. En ninguna parte se hacen iguales a éstos sino en esta ciudad, y de ahà se desparraman por el mundo entero, y no son muy caros, pues por un ducado veneciano tendréis tres fuentes tan bellas que no hallarÃais nada mejor. En esta ciudad hablan un idioma propio.
Os hablé del reino de Fugiu, que es una de las partes de los nueve reinos. Y en verdad os digo que el Gran Khan saca pingües rentas, tantas como las del reino de Quinsay.