Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo En el año 1272 de la Encarnación de Cristo envió el Gran Khan a uno de sus barones, llamado Sogatu, con escolta numerosa y a caballo y a pie, contra este rey Ciamba, y se desató una gran guerra en el reino. El rey, que era muy anciano y no tenía bastantes fuerzas armadas, no pudo defenderse en una batalla cerrada, pero se parapetó en los castillos y ciudades altas y fortalezas, de modo que no tenía cuidado y estaba al amparo de los enemigos. Empero éstos devastaban y destruían todo en el llano. Y cuando vio que éstos le diezmaban la población y arruinaban a su reino, cayó en profunda postración. Entonces mandó a toda prisa a un mensajero al Gran Khan, que le dijo: «Mi señor el rey saluda a su soberano, y le hace saber que siendo muy anciano ha logrado que reine siempre la paz en su señorío. Quisiera ser vuestro vasallo y daros cada año en tributo sus mejores elefantes; os pide dulcemente y os conjura a que hagáis salir de sus tierras a vuestras huestes y barones, que destruyen, pillan y saquean a nuestro desgraciado reino». El mensajero calló y no agregó palabra. Cuando el Gran Khan oyó lo que el anciano rey pedía, tuvo compasión de él. Ordenó a sus barones que en seguida se retiraran del reino y prosiguieran más lejos sus conquistas. De modo que acataron la voluntad de su señor y evacuaron el país. Y desde entonces paga este rey cada año como tributo al Gran Khan 20 elefantes, entre los mejores que encuentra en su reino. Y de esta suerte se sometió al Gran Khan. Dejemos esto para describir su tierra.