Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Hay entre ellos sabios de un arte que llaman fisionomía, es decir, conocer al hombre y a la mujer por la cara y decir sus cualidades buenas y malas. Y esto lo conocen a simple vista. Saben mucho de agüeros, de la significación del vuelo de los pájaros y de los encuentros de ciertos animales. Conocen los presagios mejor que nadie en el mundo y saben lo que es bueno y lo que es malo. Si un hombre que marcha por un sendero oye un ruido y le parece favorable, sigue su camino; si le parece adverso, se sienta y espera un rato para proseguir, o vuelve a su casa.
En cuanto nace un niño, varón o hembra, el padre o la madre le inscriben en un registro: dejan escrito el día del nacimiento, el mes, la luna y bajo qué signo y constelación ha nacido. Y esto lo hacen siempre obrando de acuerdo con los astrólogos y adivinos, que conocen los hechizos, las artes mágicas y la nigromancia, y también entre ellos hay quien entienda de astronomía.