Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Tienen un clero regular, que mora en los monasterios para servir a los Ãdolos, y le ponen a prueba del modo siguiente: Hacen venir a unas vÃrgenes consagradas a los Ãdolos y les mandan que experimenten en estos hombres —que son a su vez guardianes de los Ãdolos— su poder de seducción. Y al que sucumbe al halago, lo echan de allà inmediatamente, y dicen no consienten quede allà ese hombre dado a la lujuria. Asà son de crueles e idólatras.
Además, queman los cadáveres porque si no crÃan gusanos, y dicen que una vez que los gusanos han devorado el cuerpo no tendrÃan ya que comer y se morirÃan de hambre, y con eso el alma del difunto cometerÃa un pecado dejando de alimentarlos. Porque, según ellos, el gusano también tiene un alma.
Ya que os contamos estas extrañas costumbres de los idólatras, nos iremos de aquà y os contaremos una historia admirable de la isla de Seilán.