Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo El arzobispo les amonesta y les castiga y no quiere que se ocupen de sortilegios, pero no sirve de nada, porque dicen que sus antepasados lo hicieron antiguamente y ellos no quieren ser menos. Y el arzobispo tiene que conformarse porque no los puede enmendar.
Y os hablaré de estos sortilegios. Se sirven de ellos para apaciguar el viento cuando es contrario. Mandan al mar la bonanza o la tempestad y el viento. Hacen otros encantamientos, pero son de tal naturaleza que es mejor no lo contemos en este libro, porque os extrañarían y quizá os escandalizarían mucho, y por ello nos callaremos. Partiendo de esta isla, nos dirigimos a la de Mogdasio.