Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Más sucedió que el rey Caidu reunió gran número de soldados y nombró e hizo capitán a un hermano suyo llamado Barac, que era hombre sabio y prudente. Y Caidu le dijo que deseaba combatiera a Argón. Y a su mandato Barac y sus hombres se pusieron en marcha y llegaron sin gran contratiempo hasta el río Jon, a 10 millas del campamento de Argón. Cuando éste oyó que Barac venía con tanta gente contra él se armó de pies a cabeza en tres días. ¿Y qué os diré? Cuando fueron bien aparejados y sonaron las nácaras no demoraron más y fuéronse los unos contra los otros. La lluvia de saetas oscurecía el cielo. Cuando de una y otra parte hubieron agotado las flechas, metieron mano a las espadas y a las mazas. Y muchos hombres y caballos yacían por el suelo y caían manos y brazos; los gritos eran tan grandes que no se hubiera oído al dios del trueno. Y en pocas horas la tierra estaba cubierta de hombres muertos o mal heridos, ¿para qué seguir contando? Sabed que Barac y sus hombres no pudieron resistir la fuerza de Argón, escaparon con sus gentes y se fueron allende el río, y Argón y sus gentes les perseguían matándoles en gran cantidad.
Y así se decidió la batalla tal como la habéis oído, y tocó la mejor parte a Argón. Y ahora os diré cómo Argón heredó la señoría a la muerte de su padre.