Dias de lectura
Dias de lectura Esta definición y este elogio del método de Sainte-Beuve los tomé de un artículo de Paul Bourget, porque la definición era corta y el elogio estaba permitido, pero hubiera podido citar a otros veinte críticos. Su historia natural de los espíritus, su forma de buscar en la biografía del hombre, en la historia de su familia, en todas sus particularidades, la comprensión de sus obras y la naturaleza de su genio es algo que todo el mundo reconoce como original en él, es lo que él mismo reconocía, y tenía razón, por otra parte. El propio Taine, que soñaba con una historia natural de los espíritus más sistemática y mejor codificada, con quien Sainte-Beuve no estaba de acuerdo por cuestiones relativas a la raza, no dice nada diferente en su elogio de éste: «El método de Sainte-Beuve no es menos precioso que su obra. En eso ha sido un inventor: ha trasladado a la historia moral los procedimientos de la historia natural».
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Ahora bien, en el arte no hay (al menos en el sentido científico) un iniciador, un precursor. Todo está en el individuo, cada individuo vuelve a empezar la tentativa artística o literaria. Y las obras de sus predecesores no constituyen, como en la ciencia, una verdad establecida que sirve de provecho al que venga después. Un escritor genial en nuestros días tiene todo por hacer: no está más adelantado que Homero.