Dias de lectura
Dias de lectura La literatura —decÃa Sainte-Beuve— no se diferencia o se separa del resto del hombre y de la organización […]. No hay que dar muchas vueltas para conocer a un hombre, es decir, algo diferente de un espÃritu puro. Mientras no nos hemos planteado sobre un autor determinadas preguntas y no les hemos dado una respuesta, aunque sea para nosotros mismos y en voz muy baja, no estemos seguros de conocerlo completamente, aunque esas preguntas parezcan bien ajenas a la naturaleza de sus escritos: ¿cuáles eran sus opiniones religiosas? ¿Cómo le impresionaba el espectáculo de la naturaleza? ¿Cómo se comportaba respecto a las mujeres, el dinero? ¿Era rico, pobre, cuál era su régimen, su forma cotidiana de vivir? ¿Cuál era su vicio o su punto débil? Ninguna de las respuestas a estas preguntas es indiferente para juzgar al autor de un libro, o el libro mismo, si dicho libro no es un tratado de geometrÃa pura, sobre todo si es una obra literaria, es decir, en la que entra de todo, etc.
Este método que aplicó instintivamente toda su vida y en el que, hacia el final, veÃa asomar los prolegómenos de una botánica literaria…