Dias de lectura
Dias de lectura Y acaba con estas dos perlas: «Al criticar asÃ, con cierta franqueza, las novelas de Beyle, estoy lejos de condenarle por haberlas escrito […]. Sus novelas son lo que pueden, pero no son vulgares. Son como su crÃtica, sobre todo para uso de los que la hacen». Y estas palabras, con las que termina el estudio: «Beyle tenÃa en el fondo una rectitud y una seguridad en las relaciones Ãntimas que nunca hay que olvidar reconocer, cuando por otra parte le decimos todas las verdades». Vamos, que monsieur Beyle era un buen hombre. Quizá no merecÃa la pena coincidir con tanta frecuencia en cada una de las cenas de la Academia y demás con monsieur Mérimée, ni «tirar de la lengua a monsieur Ampère» para llegar a este resultado y, tras leer estas frases, nos sentimos menos preocupados que Sainte-Beuve al pensar que llegarán nuevas generaciones.
[…]