Los placeres y los dias

Los placeres y los dias

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

I. MUNDANALIDAD

Ahora que logramos una posición —dijo Bouvard— ¿por qué no llevamos una vida social? Lo que estaba bastante de acuerdo con lo que pensaba Pécuchet, pero había que resaltar y para ello estudiar los temas que se tratan de costumbre.

La literatura contemporánea es la más importante.

Se suscribieron a las distintas revistas que la difunden, las leían en alta voz, se esforzaban en escribir críticas, buscando por sobre todas las cosas la soltura y la ligereza del estilo, en consideración al objetivo que se habían propuesto.

Bouvard objetó que el estilo de la crítica, aun escrita en chanza, no resulta en sociedad. E instituyeron conversaciones sobre lo que habían leído, a la manera de la gente de sociedad.

Bouvard se apoyaba en la chimenea, jugueteaba cuidadoso para no ensuciarlos, con unos guantes claritos expresamente enarbolados, llamando a Pécuchet “Señora” o “General” para completar la ilusión.

Pero a menudo no salían de ahí; o si uno de ellos se encariñaba con un autor, el otro, trataba inútilmente de desviarlo. Por lo demás, lo denigraban todo. Leconte de Lisle era demasiado impasible, Verlaine demasiado sensitivo. Soñaban, sin encontrarlo, con un justo medio.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker