El primo Basilio
El primo Basilio Los domingos por la noche había en casa de Jorge una pequeña reunión, una charla, en la sala, alrededor del viejo candelabro de porcelana rosa. Acudían solamente los íntimos. El Ingeniero, como decían en la calle, vivía muy metido en su rincón, sin visitas. Se tomaba allí el té y se charlaba. Una tertulia un poco a lo estudiante. Luisa hacía crochet y Jorge fumaba su cachimba.
