La Reliquia
La Reliquia Por lo demás, como hay espÃritus insaciables que cuando se les tercia un viaje por las tierras de la escritura, anhelan conocer desde el tamaño de las piedras hasta el precio de la cerveza, yo no puedo menos de recomendar aquà la obra voluminosa y lata de mi compañero de peregrinación, el alemán Topsius, doctor por la Universidad de Bonn y miembro del Instituto Imperial de Excavaciones Históricas. Son siete volúmenes in quarto, amazacotados, impresos en la ciudad de Leipzig, con este tÃtulo sutil y profundo: Jerusalén paseada y comentada.
En cada página de ese sólido itinerario el docto Topsius habla de mà con admiración y con melancolÃa. Me denominaba siempre el «ilustre hidalgo lusitano»; y la hidalguÃa de su compañero, que él hace remontar a los Barcas, llena manifiestamente al erudito plebeyo de delicioso orgullo. Además de eso, el esclarecido Topsius se vale de mÃ, en muchas páginas de sus repletos volúmenes, para atribuir falsamente a mis labios o a mi cerebro, frases y juicios de beatona y babosa credulidad que el erudito alemán luego rebate y pulveriza con sagacidad y facundia.
