Politica de Dios y gobierno de Cristo
Politica de Dios y gobierno de Cristo
🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀
×
Crea tu biblioteca personal!
Si aún no tienes cuenta, registrarse es gratis y rápido. Al hacerlo, podrás guardar tus libros en tu biblioteca personal, y reanudar la lectura exactamente donde la dejaste, en cualquier dispositivo, sin descargas ni configuraciones adicionales.
Iniciar sesión o Registrarse
Éste fue Pilatos, detestable hipócrita, en que se dice todo. Preguntó a Cristo: «¿Qué es verdad?». Y fuese sin aguardar la respuesta. Preguntar un juez lo que no quiere que le digan, cañas tiene. ¡Qué de preguntas que parecen celosas descienden de Pilatos, y tienen su solar en esta pregunta! ¿Hay embustero que no diga desea saber la verdad? Los mentirosos nunca la dicen, y siempre dicen que se la digan. ¿Qué tirano hay que no publique diligencias que hace para saber la verdad? Y todos éstos la vuelven las espaldas, la niegan la audiencia, la cierran los oídos. Tener la verdad delante, y preguntar por ella, más es despreciarla que seguirla. Era Cristo la verdad: él lo había dicho. Tiénele delante Pilato, y pregúntale: ¿Qué es verdad? ¡Cuántos la ven, y preguntan por ella! ¡Cuántos la oyen, y la desprecian! ¡Cuántos la saben, y la condenan! Ninguna maldad tiene en el mundo tan numeroso séquito, ni tan bien vestido. Señor, para hacer Pilato lo que hizo, había menester preguntar por la verdad para disimular su intención, y no aguardar a saber de ella para ejecutarla. Ostentar buen celo en la pregunta, y no aguardar la respuesta, ardid es de Pilato. Soberano Señor, tened a vuestros lados gente que os responda la verdad, y no os fiéis de aquéllos que la preguntan y la huyen.
👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon Reportar problema / Sugerencias