Politica de Dios y gobierno de Cristo
Politica de Dios y gobierno de Cristo
🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀
×
Crea tu biblioteca personal!
Si aún no tienes cuenta, registrarse es gratis y rápido. Al hacerlo, podrás guardar tus libros en tu biblioteca personal, y reanudar la lectura exactamente donde la dejaste, en cualquier dispositivo, sin descargas ni configuraciones adicionales.
Iniciar sesión o Registrarse
Señor, el ministro que fue a buscar vuestro socorro para defender vuestros reinos, y a fuerza de sangre de vuestros vasallos os trae en la ruina de ellos y en su sangre chupada más manchas que tesoros, -ése no sólo no ha de medrar, antes el castigo público le ha de hacer ejemplo y escarmiento. El que os trae poco por dejaros mucho en vuestros pueblos y en vuestros vasallos, y llevó por contadores la piedad y la justicia, y trajo enjuto de lágrimas de los que le dieron lo poco que trajo, ése, Señor, medre y sea premiado: reconózcale vuestra majestad por buen discípulo de la estrella de Belén. Y cuando han sucedido semejantes robos y delitos en las repúblicas, y se les sigue la peste armada de muertes, y las enfermedades habitadas de venenos, y se ve que la naturaleza deja fallecer las plantas y morir de sed por falta de lluvias los sembrados, -grave delito es, Señor, acudir por las causas de estos azotes, los que los merecen de la mano de Dios, a la inocente astrología, y querer que sea causa de tanta ruina la malicia del cielo, cuando lo es la de la tierra. Esto, Señor, es huir del remedio, que es acudir a Dios con la enmienda y satisfacción, y pretender disculparse con malos aspectos y oposiciones de astros; por lo cual todo queda sin remedio, siendo la causa el sacrilegio, como Simaco dice.
👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon Reportar problema / Sugerencias