Politica de Dios y gobierno de Cristo
Politica de Dios y gobierno de Cristo
🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀
Dijo su Madre: «¿Hijo, por qué has hecho esto con nosotros? Tu padre y yo te buscábamos con dolor». No dijo: «por qué nos dejaste»; que bien sabía que en su corazón había asistido siempre. Sólo dice: «¿Por qué has hecho esto con nosotros?», que es lo que llamó el Evangelista: «No conocieron» que embebecer nuestros ojos en nuestra contemplación. Por este rato que no te hemos visto, «tu padre y yo te buscábamos con dolor
175
». Aquí dicen que es hombre verdadero, y que son sus padres: cosa que importó tanto que la oyese de ellos mismos con afecto tan casual y penoso. Él respondió: «¿Qué es la cosa por qué me buscabais?». Eso fue decir: Acudir yo al templo, que es a lo que vine, y a enseñar, a oír, y a preguntar, a responder, a hacer lo que mi Padre me ordena, no es faltar de vuestro lado, no es dejaros. No los responde, sino los satisface con pregunta llena de favores. ¿Por qué me buscáis, si no me he perdido? Soy templo, y estoy en el templo; soy Rey, y oigo, y pregunto, y respondo; soy Hijo, y hago la voluntad de mi Padre. ¿Por qué me buscáis con dolor? ¿No sabíades que conviene que yo esté en las cosas que son de mi Padre? A su Padre le dice que está en cosas de su Padre. De manera que le busca el Padre cuando está en las cosas del Padre. ¡Gran llamarada del misterio de la Trinidad! Este modo de decir es así común a todos los idiomas: «¿No sabéis que he de estar en las cosas que son de mi Padre?». Que fue decir: ¿Para qué me buscáis, si no me he apartado de vosotros? Yo estoy en las cosas de mi Padre; y supuesto que nadie es más propiamente de mi Padre que vosotros, en vosotros estoy. San José ya se ve si es cosa de su Padre, pues le escogió para lugarteniente suyo en la tierra, para Padre de su Hijo en la manera que lo fue. ¿Pues la Virgen María?
Ab initio, et ante saecula la escogió para su esposa. De suerte que con los propios misterios y sacramentos que se quedó, y no los dejó; que iban sin él, y tan en él que no lo entendieron, los responde cosas tales, que dice el Evangelista: «Y ellos no entendieron la palabra que les dijo a ellos». No pudieron ignorar que era Hijo de Dios. Ya la Virgen había oído:
Spiritus Sanctus superveniet in te; et virtus Altissimi obumbrabit tibi. Pues José ya había oído,
quando nolebat eam traducere: Quod enim in ea natum est, de Spiritu Sancto est. Luego esto no era lo que no entendieron; y es cierto que no entendieron una palabra, que así lo dice el texto, y ésta fue:
Quid est quod me quaerebatis? «¿Qué es por lo que me buscábades?». Que fue decirles que no sabían que había ordenado y permitido que no le echasen menos; para que se revelasen tantos misterios, y fuesen testigos de su divinidad y humanidad, que por entonces no convenía declararlo. Y así permitió que ignorasen esta palabra, como que no sintiesen que se había quedado en Jerusalén.
👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon Reportar problema / Sugerencias