Politica de Dios y gobierno de Cristo
Politica de Dios y gobierno de Cristo En los peligros el rey que mira manda con los ojos. Los ojos del príncipe es la más poderosa arma; y en los vasallos asistidos de su señor es diferente el ardimiento. Descuídase el valor con las órdenes, y discúlpase el descuido. San Pedro lo mostró en el prendimiento y en la negación; y Cristo en la borrasca donde enseñó durmiendo.
«Pero teniendo Simón Pedro espada, puso mano, e hirió al criado del pontífice y cortole la oreja derecha 21 ».