Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Los estudiantes contaron una historia muy semejante. Una Máscara, armada de la cabeza a los pies, como había descrito el guardia, había visitado a cada uno de ellos en sus celdas y les había indicado por señas que se vistieran. Luego, mediante órdenes mudas, los reunió, abrió la puerta de la prisión y, señalando la Facultad, les indicó con la mano que fuesen hacia allí. No encontraron motivo alguno para desobedecer sus indicaciones, pues suponían que su salida se había realizado con el beneplácito de Su Alteza, y no estaban descontentos de haber encontrado un final tan pacífico a una situación que, en un principio, dado el misterio y la hora de la noche en la que se había producido, pensaron que terminaría peor.