Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Entretanto, Doña Paulina pasaba sus días sumida en su secreto dolor, inconsolable ante el temido fin trágico de Maximiliano. Se creía que había perecido. Esta opinión prevalecía también entre sus amigos, y entre los pocos enemigos que las circunstancias le habían deparado. Aun suponiendo que hubiera salido con vida de la acción, parecía inevitable que hubiese caído en manos del sanguinario Holkerstein, y se hubiera convertido en víctima de la venganza del cruel rufián como cabecilla de la poderosa resistencia que lo había privado de su presa.
