Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Éstas eran las noticias que, dando un respiro de cuarenta y ocho horas, aliviaron a los que temían que esa misma noche podrían contemplar a sus queridos amigos enzarzados en una lucha sangrienta a las mismas puertas de Klosterheim, pues el Landgrave estaba decidido a no reducir su fuerza militar, o a reclutarla posteriormente. El gobierno actual de la ciudad confiscaba rigurosamente hombres, caballos, armas y cosas semejantes, y disponía de tal poderío militar, si se contaba no sólo la fuerza numérica de sus tropas sino también el poder de arrasar las principales calles de la ciudad y algunos caminos importantes del exterior, que se cuestionaba seriamente si la insurrección unánime de la población tenía alguna posibilidad de resistir con éxito al gobierno. Pero otros ni siquiera hallaron consuelo temporal en esta información. Consideraban que Waldenhausen podría encontrarse tal vez en el mejor lugar para el feroz ataque. Había una posta solitaria, pero no existía ningún pueblo o aldea. El bosque sólo tenía allí treinta y cuatro millas de ancho. Si la carnicería más sangrienta se efectuaba al amparo de la noche, ningún ruido cruzaría el bosque a tiempo de prevenir a los numerosos amigos que estuviesen despiertos en sus camas de Klosterheim.