Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Pasaron dos días sin que se produjera ningún cambio en la situación de Paulina, tal como estaba dispuesto desde su llegada a Lovenstein. Sus habitaciones no eran incómodas, pero las pesadas barricadas colocadas en las puertas, las ventanas enrejadas y los centinelas que hacían guardia en todos los corredores que conducían a sus estancias, la convencieron de que estaba prisionera.
