Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Empezó con una serie de medidas tiránicas, algunas de ellas tanto más ofensivas por parecer totalmente caprichosas e insultantes. Los estudiantes se vieron confinados al recinto de la Universidad, excepto en determinados intervalos. Todas las tardes se les sometía a revista militar, o se les pasaba lista. Se exigió que aceptasen centinelas en los grandes patios de sus colegios, y poco después, hasta una pequeña escolta de guardias, así como otras muchas señales de la desaprobación y el enojo principesco, siempre que se presentaba la ocasión.
En aquella época, por razones locales, se juntaban en la Universidad jóvenes de alto rango y buena familia. Incluso los que hasta entonces no habían tomado parte en la causa de los habitantes de Klosterheim, se hallaban ahora animados por un sentimiento de indignación personal. En cuanto oscurecía, un gran grupo de ellos se reunía en las dependencias del conde St. Aldenheim, cuya posición ofrecía un apoyo idóneo a su causa, mientras que su juventud parecía garantizar la actividad requerida.