Los desterrados
Los desterrados Frente al rancho de don Juan Brown, en Misiones, se levanta un árbol de gran diámetro y ramas retorcidas, que presta a aquél frondosÃsimo amparo. Bajo este árbol murió, mientras esperaba el dÃa para irse a su casa, Santiago Rivet, en circunstancias bastante singulares para que merezcan ser contadas.
Misiones, colocada a la vera de un bosque que comienza allà y termina en el Amazonas, guarece a una serie de tipos a quienes podrÃa lógicamente imputarse cualquier cosa menos el ser aburridos. La vida más desprovista de interés al norte de Posadas, encierra dos o tres pequeñas epopeyas de trabajo o de carácter, si no de sangre. Pues bien se comprende que no son tÃmidos gatitos de civilización los tipos que del primer chapuzón o en el reflujo final de sus vidas han ido a encallar allá.
Sin alcanzar los contornos pintorescos de un João Pedro, por ser otros los tiempos y otro el carácter del personaje, don Juan Brown merece mención especial entre los tipos de aquel ambiente.
