Pasado amor
Pasado amor Morán aprovechó ese mes de descanso para efectuar algunos trabajos descuidados. Ante todo, limpió sus plantas de yerba, por considerar que los dos años en que aquéllas se habÃan visto abandonadas a sus propias fuerzas de lucha, eran suficiente descanso.
La impresión de Morán sobre el cultivo de la yerba mate, tal como se efectuaba, no era muy risueña. EntendÃa él que se estaba forzando a las tiernas plantas a crecer, a agigantar precozmente un desarrollo que en condiciones naturales adquirirÃan sin prisa, paso a paso, evitando los peligros incidentales, acostumbrándose a los forzosos, procediendo con la sabidurÃa de la naturaleza, a fin de llegar más tarde a las grandes luchas de la sequÃa y del sol, con un organismo adaptado, sobrio y enjuto.
Las plantaciones nuevas prosperaban, sin duda, y la lujuria extraordinaria de las jóvenes plantas conquistaba a los especuladores. Pero aquel vicio no se obtenÃa sino a costa de un surmenage feroz, que hacÃa rendir a las plantas, en ocho o diez años, sus reservas para toda la existencia.
