El arte de no amargarse la vida
El arte de no amargarse la vida El mayor enemigo de la paz mental es la tendencia a exagerar los problemas, a ver cada obstáculo como una catástrofe insuperable. Esta actitud se conoce como terribilitis: la costumbre de calificar cualquier inconveniente como algo horrible, insoportable y devastador. Quienes sufren de terribilitis no solo se preocupan, sino que convierten cada dificultad en una tragedia personal.
La terribilitis se alimenta de pensamientos absolutistas: Esto es lo peor que podrÃa pasarme, Si no consigo esto, mi vida será un fracaso, No podré soportarlo. Estas creencias generan una reacción emocional desproporcionada, llenando la mente de angustia y ansiedad. Se produce una espiral de dramatización que impide ver la situación con claridad y tomar decisiones racionales.
El problema de la terribilitis es que convierte cualquier inconveniente en una amenaza descomunal. Una discusión con la pareja, un error en el trabajo o una crÃtica de alguien se sienten como ataques personales insoportables. La mente se llena de miedo y frustración porque ha aprendido a interpretar cualquier contratiempo como algo insoportable. Sin embargo, la realidad es que casi nada es tan grave como parece en un primer momento.
