Ciencia Indo-Yogui de la respiracion
Ciencia Indo-Yogui de la respiracion No es difícil que el estudiante occidental tenga ideas algo confusas sobre los yoguis, su filosofía y sus prácticas.
Los viajeros han escrito muchos relatos fantásticos de las hordas de faquires medicantes y charlatanes, que infestan las carreteras y las calles de las ciudades de la India, arrogándose impudentemente el título de «yogui».
Así, que es disculpable si el estudiante occidental cree que d yoqui típico es un extenuado, un sudo fanático o un indio ignorante que se sienta en una postura fija hasta la osificación de su cuerpo; que levanta los brazos hasta la rigidez, permaneciendo en esta posición toda su vida, o que cierra el puño y lo mantiene cerrado hasta que las uñas traspasan la palma de la mano.
Esta gente existe, es cierto, pero su pretensión a título de «yogui» le parece tan absurda al yogui verdadero, como la pretensión al título de doctor en cirugía por parte del pedicuro o el del vendedor de polvos contra la polilla al de rector de la universidad de Harvard o Yale.
Desde la más remota antigüedad han existido en la India y otros países orientales quienes consagraron su tiempo y atención al desarrollo físico, mental y espiritual del hombre.