La vida después de la muerte
La vida después de la muerte Tal período de reposo es una de las características de la vida de ultratumba y lo designan los ocultistas con el nombre de segundo sueño del alma, al que precede la gradual debilitación de la actividad consciente y el deseo de descanso a causa de la fatiga y laxitud que nota al término de su vida astral.
Advierte el alma que ha trascendido la mayor parte de sus ambiciones, ansias, apetitos y deseos, y la invade el anhelante pensamiento de haber cumplido el propósito de su destino y conjetura que va a entrar en una nueva fase de su existencia.
Pero el alma no experimenta dolor a la proximidad de su segundo sueño, sino al contrario, satisfacción y felicidad, como si presintiera algo que la descansara, fortaleciera y restaurase.
Como el fatigado viajero que trepó por los escarpados senderos de la montaña hasta llegar a la cumbre y se deleita en las experiencias del camino, así el alma comprende que va a disfrutar de un bien ganado descanso, y lo espera gozosa.
Puede haber pasado el alma pocos años o acaso ciento o mil de los de cómputo terreno en el mundo astral, según su grado de evolución, pero, sea corta o larga su estancia, experimenta al fin cansancio, y como los viejos en la vida terrena, comprende que ha terminado allí su labor y ha de proseguirla en otra condición de vida.