La vida después de la muerte
La vida después de la muerte Algunos subplanos inferiores del mundo o plano astral son muy repulsivos y desagradables para el hombre inexperto.
El ocultista rehuye y esquiva todo lo posible, y aconseja a los novatos y entremetidos en ocultismo que eviten esos subplanos del astral tan psíquicamente miasmáticos como evitarían los parajes pantanosos y palúdicos del plano físico.
Muchos se perjudicaron gravemente por haber penetrado en estos ínfimos subplanos sin exacto conocimiento de ellos, y no pocos se lisiaron de cuerpo y mente por la imprudencia de haber establecido condiciones psíquicas que los forzaron a actuar en dichos subplanos.
A estos imprudentes se les puede aplicar el antiguo adagio que dice: «los locos se meten donde temen entrar los ángeles». Algunos subplanos inferiores del astral están llenos de las formas astrales de los desencarnados que todavía sienten afición a las cosas terrenas.
También allí residen por algún tiempo los que fueron la hez de la vida humana, atraídos por las cosas del mundo físico sin que nada los impulse a los planos superiores. Muy deplorable es ver que quienes hubieran repugnado el trato con semejantes entidades en la vida terrena, admitan con ellas comunicación psíquica en el mundo astral, creyendo que son espíritus bienaventurados y almas benditas.