La vida después de la muerte
La vida después de la muerte La palabra «astral» significa «lo relativo o perteneciente a los astros», y se empleó en un principio porque creían las gentes que el «otro mundo» estaba situado más arriba de las nubes, en la región que entonces se llamaba sidérea o de las estrellas.
Aun en nuestros días, a pesar de que la idea del cielo como un lugar se ha desvanecido de la mente de los discretos, todavía al hablar del cielo es costumbre levantar la vista o señalar un punto lejanísimo y altísimo para indicar la morada de los bienaventurados.
Dificilísimo es desvanecer los rutinarios conceptos de la humanidad, y aunque sabemos que en el universo no hay «arriba» ni «abajo», ni «derecha» ni «izquierda», persiste el racial hábito de suponer los planos superiores del alma «tan altos como las estrellas».
Análogamente ha persistido el calificativo astral en nuestra terminología.
De nuevo advertimos al lector que no confunda la idea del plano astral con la de uno o varios lugares.
El plano astral no es un lugar determinado ni está arriba ni abajo ni en ninguno de los cuatro puntos cardinales.
No se extiende en ninguna dirección definida, y sin embargo se extiende en todas direcciones.
Siempre es un estado o condición y nunca un lugar.