La vida después de la muerte
La vida después de la muerte Pero los que en el mundo físico se entrometen en los fenómenos psíquicos sin la conveniente preparación ni conocimiento de los rudimentos de la ciencia psíquica, se encuentran a veces sin darse cuenta en los subplanos inferiores del astral, donde ven algo que forzosamente ha de ocasionarles repugnancia.
Recordemos que el plano en que el alma despierta no es un lugar sino un estado o condición de existencia, una tónica en la escala de energía vibratoria del mundo espiritual.
Según dijimos, cada alma despierta en el plano correspondiente a las mejores cualidades de su carácter, y allí permanece durante toda su vida astral, a menos que por ulterior desenvolvimiento ascienda a más alto nivel, o si por desgracia suspira por las ollas de Egipto y la mueve el deseo de vida sensual desciende de nivel y encuentra no tan adecuado ambiente.
Hay por supuesto notable diferencia entre los diversos planos y subplanos del mundo astral. Algunos apenas discrepan de las bajas escenas de la tierra, mientras que en otros se manifiestan los superiores conceptos del alma humana. Cada cual atrae a las almas aptas para morar en él y que mayormente coinciden con el nuevo ambiente.
Pero las mejores cualidades del alma atrasada en su evolución difieren muy poco de las que en pensamiento y acción tuvo durante su vida terrena.