La vida después de la muerte
La vida después de la muerte «Estas verdades, tan magnas como la vida misma, son a la par tan sencillas que cualquiera las comprende. Alimentad con ellas al hambriento.»
Sin embargo, cada uno de estos conceptos y las variantes que de ellos aparecen son resultado de la intuitiva percepción por el hombre de aquel Algo, de la inmortalidad del alma y de la ley del karma.
La diferencia entre las diversas modalidades del pensamiento religioso resulta de la diferencia entre los conceptos que de la Verdad forjaron los instructores religiosos.
Todos los credos y dogmas religiosos son de invención humana, como dicen los enemigos de las religiones reveladas; pero olvidan éstos la otra media verdad, cual es que en los dogmas y credos de invención humana subyace perpetuamente la intuitiva percepción de la Verdad.
Puede la mente humana no ser capaz de interpretar exactamente la intuitiva percepción, pero queda impresa en ella la idea de que la Verdad existe.