La vida después de la muerte
La vida después de la muerte Las formas mentales de una modalidad particular de pensamiento religioso son muy vigorosas en el plano astral y tienen toda la apariencia de permanente realidad para la percepción y entendimiento del creyente y del devoto, aunque son de todo punto invisibles para los escépticos o creyentes de distinta fe religiosa.
El plano astral es un plano de ideación y cada alma encuentra allí realizados imaginativamente sus ideales.
El fiel cristiano tiene ahí el convencimiento de que profesó en el mundo físico la verdadera religión al ver manifestados los postulados de su fe y que ha cosechado lo que sembró en la tierra.
Pero lo mismo le sucede al fiel hinduista, budista, mahometano, confuciano o sintoísta, y cada secta religiosa halla corroboradas sus creencias en el plano astral.
Pero allí no hay guerras religiosas ni odios teológicos, sino que cada cual se satisface con su propia fe y no se preocupa de la de los demás.
Sin embargo, el alma lo bastante adelantada para descubrir la verdad fundamental de todas las religiones y que practicó durante su vida terrena la hermosa virtud de la tolerancia, encuentra corroborada su creencia al ver el gozo que experimentan los fieles de todas las religiones.