Palestina. Cien años de colonialismo y resistencia
Palestina. Cien años de colonialismo y resistencia Las ofensivas de 2008-2009 ("Plomo Fundido"), 2012 ("Pilar de Defensa") y 2014 ("Margen Protector") se llevaron a cabo en un contexto de bloqueo asfixiante que Israel impuso sobre Gaza desde 2007. Este bloqueo, que limita severamente la entrada de bienes esenciales como alimentos, medicinas y materiales de construcción, ha convertido a Gaza en una prisión a cielo abierto, donde los casi dos millones de residentes enfrentan una crisis humanitaria permanente.
Cada guerra ha dejado un rastro de destrucción en la infraestructura básica de Gaza. Hospitales, escuelas y hogares han sido destruidos, dejando a la población sin acceso a servicios esenciales. En 2014, por ejemplo, más de 2,200 palestinos murieron, de los cuales más de 500 eran niños, y decenas de miles de personas quedaron desplazadas. El impacto de estos conflictos no solo ha sido físico, sino también psicológico, dejando a una generación marcada por el trauma.
A pesar de la devastación, Gaza ha mantenido su papel como un bastión de resistencia. Los habitantes de Gaza han demostrado una notable resiliencia, adaptándose a condiciones de vida extremas y organizando protestas como las "Marchas del Retorno" de 2018. Estas manifestaciones, aunque principalmente pacíficas, enfrentaron una represión violenta por parte de Israel, incluyendo el uso de munición real contra manifestantes desarmados.