Palestina. Cien años de colonialismo y resistencia
Palestina. Cien años de colonialismo y resistencia Las mediaciones internacionales han sido una constante en el conflicto palestino-israelí, pero su fracaso en abordar las raíces del problema ha perpetuado la ocupación y la injusticia. Desde la partición de Palestina en 1947, estas intervenciones han favorecido los intereses coloniales y sionistas, mientras marginaban las demandas legítimas del pueblo palestino.
El Plan de Partición de las Naciones Unidas fue el primer ejemplo de una mediación que ignoró por completo a la población originaria. Este plan, que dividió Palestina sin consultar a los palestinos, entregó más de la mitad del territorio a una minoría de colonos judíos. Esta decisión no solo desencadenó la Nakba, sino que también estableció un patrón de exclusión que definiría las intervenciones posteriores.
En las décadas siguientes, las negociaciones internacionales estuvieron marcadas por la parcialidad. Estados Unidos, que asumió el rol de mediador principal, utilizó su influencia para respaldar las demandas israelíes mientras ignoraba sistemáticamente las aspiraciones palestinas. Los Acuerdos de Camp David de 1978, por ejemplo, excluyeron completamente a los palestinos del proceso, enfocándose únicamente en establecer la paz entre Egipto e Israel.
